La situación política de la número dos del Gobierno de Pedro Sánchez y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, comprometida por sus obscenas declaraciones sobre la presunción de inocencia y los ataques gratuitos a la enseñanza privada, se complica aún más con la sospecha de corrupción que se cierne sobre ella por la gravedad de las informaciones que se publican hoy en ABC. Este periódico ha tenido acceso a documentación que acredita cómo, siendo presidenta de la Fundación Progreso y Salud de la Junta de Andalucía, fue responsable de la aprobación de sobresueldos irregulares por parte de sus directivos. Años más tarde, siendo ya consejera de Hacienda del Ejecutivo autonómico, ella misma habría dado carpetazo a la investigación sobre el asunto en una operación de perdón de sus propias responsabilidades que podrían considerarse a todas luces como un autoindulto. Los primeros hechos se remontan al año 2012 cuando, acuciada por la crisis económica y la falta de recursos, la Junta impuso una serie de recortes a los sueldos más altos de los funcionarios y trabajadores de su Administración. Sin embargo, estos ajustes decidieron no aplicarse a los directivos de la Fundación Salud y Progreso, entidad autonómica que presidía María Jesús Montero, entonces consejera de Salud y Bienestar Social. El asunto pasó desapercibido hasta 2016, cuando la Intervención de la Junta de Andalucía lanzó una alarma de la mayor urgencia en la que alertaba de una irregularidad de la que podrían desprenderse responsabilidades contables. En ese momento, quien debía decidir sobre la investigación de estos hechos era la misma María Jesús Montero que había sido designada por Susana Díaz como consejera de Hacienda, y que decidió dar carpetazo al expediente que la incriminaba a ella misma. La decisión de eludir los recortes a los que tuvo que hacer frente toda la sociedad andaluza la tomó el patronato de la Fundación en el que participó su presidenta. Los documentos que acaban de salir a la luz suponen la última cicatriz en el desgaste político que sufre Montero y que han convertido una figura primordial del sanchismo en un activo tocado, si no sentenciado definitivamente. La llegada a la primera fila del socialismo andaluz de Montero doblando el brazo traumáticamente a Juan Espadas no ayuda a la hora de aumentar su popularidad entre los votantes de la izquierda andaluza. El desembarco, envuelto en un ardoroso discurso de retóricas guerracivilistas evidencia un deseo de polarización al que la sociedad andaluza no parece dispuesta. Además, el intento de Sánchez de promover la popularidad de sus candidatos regionales eligiéndolos entre su Consejo de Ministros no parece surtir efecto en el caso de la titular de Hacienda que ha sido la responsable última del concierto fiscal y el resto de pagos a los independentistas a cambio de la supervivencia de Sánchez, un trato tributario y económico desigual e injusto con regiones como la andaluza. El caso de los sobresueldos de la Fundación Progreso y Salud que habrían sucedido bajo la presidencia de María Jesús Montero coincide curiosamente en el tiempo con el choque entre los jueces andaluces y el Constitucional que preside Cándido Conde-Pumpido y que se niega a que Europa pueda revisar sus sentencias. En ese caso, está en cuestión el indulto práctico con que el Constitucional exoneró a los responsables del caso de los ERE. Los sobresueldos de Montero y el perdón al que la ministra de Hacienda se sometió a sí misma ahondan en la tradicional percepción corrupta de sus gobiernos, una de las heridas por las que sangra el socialismo andaluz y que parece no cerrarse nunca.
Sin opciones de pelear por la Liga salvo milagro de dimensiones considerables y eliminados de Champions y Copa, el Atlético de Madrid se despidió este miércoles de sus opciones de tocar metal esta temporada. Un punto y final tras la derrota a manos del Barcelona, cimentada por una primera parte nefasta por parte de los rojiblancos en la que el sometimiento azulgrana fue indiscutible. A pesar de ello, el enfoque que ofrecieron Giménez y Simeone fue bien diferente. El central uruguayo, con semblante desencajado, tiró de sinceridad máxima y autocrítica y se disculpó con la afición por los primeros 45 minutos cuajados por los suyos. «Estamos tristes, jodidos, por nosotros, por nuestra gente. Disculparnos por haber entregado el primer tiempo . Si hubiésemos salido con la mentalidad del segundo hubiese sido otra cosa», a lo que añadió que su objetivo en lo que resta de campaña será «intentar estar altura a la altura los partidos que quedan de Liga». «A final de temporada veremos en qué lugar estamos para decir si la temporada fue buena o mala», sentenció el defensor. Un mensaje con el que no concordó el técnico del Atlético. Tras despachar con minirespuestas de un modo cortante a TVE, Simeone aseguró que su equipo no tuvo un buen primer tiempo, « tampoco para pedir perdón ». «A veces atraviesas situaciones del juego en las que el rival es superior. En la segunda parte corregimos muchas cosas y competimos bien», a lo que volvió a sumar su satisfacción por lo bien que ha competido el conjunto colchonero en esta temporada. «Reproche no hay, reclamos tampoco. Los futbolistas están dando absolutamente todo. Estamos dando el máximo sin lugar a dudas », aseveró con contundencia el argentino, que presumió también de lo bien que compitió su equipo ante un rival que juega muy bien. Por su parte, un inmensamente feliz Flick sostuvo que soñar «está bien, está permitido», pero su trabajo es mantenerse concentrados hasta el final, empezando por la próxima cita liguera ante el Betis. «No es fácil mantener la portería a cero y ganar aquí porque creo que el Atlético es uno de los mejores equipos, no solo de España, sino también de Europa. Y estamos contentos por ello». «Es un buen momento, pero tengo experiencia en esto y sé lo rápido que puede cambiar. Así que es bueno estar concentrados, es realmente bueno estar concentrados. Se permite soñar, pero trabajaremos muy duro y nos mantendremos centrados porque es un gran sueño para nosotros ganar títulos», sentenció el alemán. Una idea a la que se sumó Ferran Torre s, que sigue en estado de gracia y clasificó al Barcelona a la final de Copa con su cuarto encuentro consecutivo viendo puerta. «Nosotros internamente nos vemos favoritos, pero eso no significa que nos tengamos que relajar. Tenemos que seguir creyendo, trabajando desde la humildad y seguro que las cosas buenas llegarán», defendió.